¿Quiere descubrir las tradiciones y costumbres del valle de Ossau? En el pueblo de Les Eaux-Bonnes, las fiestas tradicionales son el mejor momento para descubrir a los bailarines de lou branlous o a los músicos locales tocando su flauta tradicional. El pastoreo es otro momento importante en la vida del valle. Cada verano, en Gourette y sus alrededores, venga a admirar los rebaños en los pastos.

Fiestas locales: descubra los bailes y canciones tradicionales

En el municipio de Eaux-Bonnes, las fiestas forman parte de la vida local, sobre todo en verano. Entre las fiestas más populares están la Feu de la Saint Jean, la Fête d’Aas y la Fête des Fleurs. El Feu de la Saint Jean, que tiene lugar a finales de junio, es el momento perfecto para ver un hermoso espectáculo de fuegos artificiales sobre la ciudad. ¿Quiere admirar los trajes tradicionales de la zona y disfrutar de una buena comida de montaña? ¡Las Fêtes d’Aas son para ti! Este pequeño pueblo, situado en las laderas de la Montaña Verde, celebra cada año durante el verano una jornada de cantos y bailes tradicionales. En agosto, es la Fiesta de las flores la que da vida al pueblo de Eaux-Bonnes. En el programa: desfile de carrozas florales, animación infantil, conciertos y fuegos artificiales. ¡Que le traiga un bonito recuerdo festivo de sus vacaciones!

Por supuesto, estos festivales son el momento ideal para admirar a los bailarines con trajes tradicionales ejecutando pasos de baile legendarios. Entre los pasos más famosos, el lou branlou o el lou bach, danzas redondas en las que los bailarines actúan al ritmo de las panderetas de cuerda y la flauta de tres agujeros, instrumentos típicos del Béarn.

Pastoralismo y trashumancia

Todos los veranos, los pastores trasladan sus rebaños a mayores alturas, a zonas donde los animales pueden encontrar alimento. Esto garantiza que los rebaños tengan una dieta natural de alta calidad. Así, si viene a Gourette en verano, podrá ver rebaños de vacas u ovejas paseando por el fondo de la estación. También se pueden ver en el camino hacia el lago de Anglas y el Col d’Aubisque.

Tenga cuidado, si las manadas no presentan ningún peligro en particular, asegúrese de mantener la distancia. Por un lado, se corre el riesgo de asustar a los animales y, por otro, el perro de los Pirineos, el Patou, nunca está lejos. Este perro se toma muy en serio su papel de guardián y, por ello, ¡no debes acercarte a él!

Y como a los Ossalois les gusta celebrar, la trashumancia es también una oportunidad para reunirse. A principios de julio se organiza un festival para celebrar esta tradición. Es el momento de admirar las procesiones de animales en su camino hacia las alturas.